.......................................................................
Genos siempre había estado preparado para lo inimaginable, era un héroe de clase S el cual recibía contantes llamadas por emergencias con monstruos que se presentaban en las diferentes ciudades por lo cual nada le sorprendía. No, incluso antes de que se uniera a la asociación de héroes cuando su maestro Saitama le había pedido que le acompañase nunca nada se le había sorprendido desde hace cuatro años después de que toda su familia y su cuidad fuera destruida por aquel Cyborg loco que el profesor Stech había intentado capturar. Nada, a excepción de su sensei al cual admiro desde el primer encuentro. Pero, nada de eso era sorprendente a lo que había encontrado cuando entro sentado en el departamento del hombre calvo cuando llego de las compras.
Había sentido como su sistema le avisaba que había una presencia dentro, y no era la presencia que solía estar recostada en la sala leyendo un manga mientras rascaba su trasero. Era diferente, pero lo conocía. Abrió la puerta con cuidado mientras se preparaba para un repentino ataque, el cual nunca llego. Su ceño se frunció mientras miraba desde la puerta aquel cuerpo que se encontraba tranquilamente recostado en el lugar que solía estar siempre su maestro mientras él esperaba aprender día a día alguna pizca que le demostrara la fuente de su poder. Después de todo era su objetivo al haberse ido a vivir a aquella casa. Aprender más de su sensei y en ese momento sentía que aquel chico de cabellos azabaches estaba profanando su lugar, y lo peor de todo, en sus manos tenía su diario el cual leía descaradamente.
-Velocidad del sonido, Sonic ¿Qué estas haciendo aquí? -Pronuncio con su típica voz neutral y calmada para aquellos que no conocía o no eran de su agrado, aunque el Cyborg sabía que denotaba cierto tono de molestia hacia el ninja que tenía frente a él.
-No es tu problema. -Dijo restando importancia a su presencia entretanto seguía interesado en terminar de ojear su diario. Desvió por un momento la vista para observar el departamento-. Fue bastante fácil colarse dentro de la casa de saitama -murmuró para si mismo.
-Si has venido a molestar a sensei tendré que encargarme de ti. -Dijo Genos seriamente mientras cerraba la puerta sin quitar su mirada luminosa de aquel extraño. Lo único que sabía de aquel hombre es que era mayor que él y estaba constantemente acosando a su maestro. Aunque aun llevaba la prueba de su batalla de algunas semanas atrás. Ahora su cabello caía de manera desordenada al igual que había dejado cuando había dejado su cabello en el momento de su enfrentamiento.
El azabache miro con cierto interés después de las palabras pronunciadas por el rubio.
-¿Me estás retando nuevamente? ¿Soy más rápido que tú? No dejaré que me sorprendas nuevamente, tu pequeña mierda. -Sonic hablo con arrogancia después de todo, había estado entrenando nuevamente. Nadie debía ser más rápido que él, ni Saitama ni aquel mocoso hecho de metal-. Deberías comportarte como un perro y echarte en tu esquina. -Movió su mano en son de burla como si dijera «Largo, no molestes».
Genos ladeo la cabeza mientras su ceño se fruncía por aquella burla, pero también intentaba comprender al hombre de fina contextura. No entendía por que sus ganas de molestar a su maestro. ¿Por qué quería tanto derrotarlo? Incluso él debía reconocer que Sonic era fuerte, pero no lo suficiente para superar a su sensei.
-¿Por qué sigues acosando a sensei? -preguntó-. Él no es de ese tipo. -No lo dijo con intenciones de molestar al más bajo, incluso aunque el ninja no era de su agrado sabía que tal vez el chico saldría lastimado si tenía tal interés en el hombre calvo.
-¡Cállate, idiota! ¡No es por eso! -Grito el pelinegro con las mejillas sonrojadas por haber sido malinterpretado. El ninja jamás habría tenido tal interés en Saitama si este no lo hubiera humillado aquella ocasión. Desde entonces, había pasado meses entrenando, pero seguía sin ser suficiente para derrotar a ese fenómeno. Y ahora aquel montón de chatarra lo estaba malinterpretando.
El rubio parpadeo sin hacer más movimientos en sus expresiones faciales.
-No me mires de esa manera, como si no entendieras... -Gruño Sonic con una sonrisa sardónica e irónica-. pensé que el perro robot de Saitama era más inteligente.
Genos frunció el ceño, no le gustaba aquel termino. No era un robot.
-Soy un Cyborg, no un robot -gramos-. Y tus acciones no demuestran un objetivo claro para cualquier entendimiento.
Sonic se acerco al rubio mientras le tomaba con fuerza de la camisa blanca que llevaba puesta aquel día.
-Mis acciones son más que claras. Saitama es mi rival. Detuvo mis ataques una y otra vez, y no voy a descansar hasta derrotarlo. No tienes ni puta idea como se siente tu pequeña mierda...
-Comprendo... -Genos no retiro la mano del azabache de su camisa. Por un momento entendió las razones del contrario, quería fuerza, al igual que él. Pero eso no quitaba que Sonic era un criminal y debía detenerlo. Era peligroso-. Pero sensei es mucho más fuerte, vas a salir lastimado.
-¿Y qué te importa? Mis habilidades las pulí desde que era un niño. -Las manos de sonic se apretaron con más fuerza en la camisa de Genos-. No voy a dejar que un idiota con cabeza de huevo me humille. -Dijo con una mueca infantil.
El cyborg no pudo dejar de observar a sonic, no le gustaba el hecho de que molestara, acosara o llamase calvo a su maestro pero en algo estaban de acuerdo y es que como él, Sonic reconocía a saitama como un hombre fuerte. Alguien que merecía la atención como para hacerlo su rival. Escucho sus quejas sin emitir sonido. Genos debía ser honesto consigo mismo y es que Sonic era fuerte, pero tenerlo tan cerca y con aquella mueca podía notar sus facciones finas y atractivas. Con aquellos ojos con un tono azul grisaseo combinado con una bella piel pálida y aquel cuerpo delgado, pequeño y curvado que podría ser fácilmente confundido con una chica. Y aquel atuendo de combate que le permitía moverse con mucha más facilidad no favorecía mucho a su masculinidad.
-¿Qué estas mirando? -Dijo sonic con el ceño fruncido al ver que el rubio parecía no prestarle completamente atención.
-Nada... estaba pensando... ¿tú realmente eres un chico? -sus pensamientos se escaparon de su boca involuntariamente.
Los ojos del ninja parpadearon como tratando de comprender la pregunta que había recibido. Una venita palpito en su sien gracias a la irritación que le causaba aquello. Sonic sabía que su cuerpo no era lo suficientemente masculino, y no le molestaba en lo absoluto. hacía que sus movimientos fueran más gráciles y rápidos. Pero su voz era lo suficientemente varonil al igual que su fuerza y sus convicciones.
-¿Estabas ignorándome mientras pensabas esas maldita mierda? -sonrió con malicia. Aquel rubio le ponía completamente de malas-. ¿Por qué te interesa tanto? No eres mi tipo si eso es lo que estas pensando, perro de saitama.
-Yo... solo estaba analizando. -dijo honestamente-. No pude evitar notar ciertas características. Lo siento. -Se disculpo, no por que le agradara si no por que tal vez no debería de estar mirando el cuerpo de otra persona, y menos de un criminal como aquel hombre.
-Pues evita analizarme. Tu amo tal vez se ponga celoso. -Dijo con burla.
-Puedes dejar de llamarme Perro. Soy discípulo de mi maestro, no tengo ese tipo de intenciones para con él.
-Cómo sea... -soltó el atuendo de Genos antes de regresar a su antigua posición, pero antes de poder tomar el diario el rubio se lo arrebato en un rápido movimiento.
-No toques lo que no es tuyo. -Frunció ligeramente el entrecejo.
-Oh, era tuyo. -Dijo desinteresadamente-. Realmente tienes pensamientos profundos, ¿esas cosas son las que te enseña Saitama? me resulta interesante que un idiota despistado como él pueda hablar de esa manera.
-Preguntaré una vez más ¿por qué estas aquí? -Elevo levemente su mano-. Si no contestas, procederé a la eliminación.
-Estoy esperando a Saitama. -Dijo con una sonrisa altanera-. ¿Así tratas a los invitados?
-Nadie te invito.
-Bueno, Saitama es difícil de encontrar por lo que lamentablemente no me queda opción más que venir a verlo.
-Largo de aquí. -el tono amenazante de Genos era notable.
-Hey, no quiero pelear contigo Cyborg Demon. Aunque si me pones a prueba. -Una sonrisa descarada y cargada de diversión maliciosa se apodero de su rostro-. Voy a partir tu trasero de metal.
Genos no le temía al asesino, pero no podía incinerar las cosas de su maestro por lo que desistió por un momento lo cual sorprendió un poco al ninja.
-¿Qué? El perrito bajo el rabo.
-Lárgate de aquí, no pienso destruir la casa de sensei. -Acababa de volver a cometer el mismo error. Por su impulsiva actitud casi destrozaba la casa de su maestro y seguramente este se hubiera molestado con él.
-No pienso largarme hasta que ese idiota cabeza calva aparezca. -Dijo Sonic mientras se cruzaba de brazos con una mueca en el rostro. Genos se acerco hasta él tomándolo del brazo y jalándolo con fuerza hacia él. Sus rostros quedaron a centímetros y por breves momentos ambos quedaron ciertamente aturdidos.
-No hables... No hables así de sensei. -Dijo cuando recobro su compostura pero no se alejo del rostro del contrario. Sonic trago saliva y se maldicio porque su corazón palpito tan fuerte.
-No seas idiota, yo hablo de quien quiero como se me de la gana. -Dijo pero sus mejillas habían adquirido un tono rojizo ante la cercanía de Genos.
-Si sigues molestandome voy a hacerte algo... -Murmuró el cyborg aunque su voz había apagado la voz de amenaza. No pudo evitar mirar los labios de Sonic al cual no le paso desapercibida la acción.
-Así que vas a hacerme algo... -Murmuró acercándose un poco más hasta que sus labios se unieron ¿Por qué estaba haciendo tal cosa? se preguntó el asesino.
Genos no pudo contenerse, no le respondió al ninja. No le importaba dar una respuesta en ese momento. Sus labios se unieron a los suaves y carnosos humanos, y por un momento deseo no ser un Cyborg, para poder sentir la calidez proveniente de sonic. Fue un beso profundo, un beso que no había dado jamás aunque jamás había tenido novia en su vida humana. Agradeció que el profesor stech le diera la capacidad de sentir, por que su cuerpo recibió la increíble emoción nerviosa que causaba la intimidad que estaba compartiendo con el contrario.
Sonic no pudo evitar gemir mientras sus manos se elevaron al cuello del rubio. Sintió la necesidad de sentir más ¿Cómo una maquina podía siquiera besar así? se pregunto para si mismo mientras abría su boca cuando Genos paso su lengua por sus labios cediendo paso a la lengua contraria que profano su cavidad bocal, ambos acariciando sus lenguas una con la otra como si compartieran un tango, conociéndose de una manera que ninguno espero. Estaba tan concentrado en experimentar que no logro escuchar cuando las llaves hicieron el click para abrir la puerta.
-Genos no sabrás lo que ha pasado hoy. -El rubio escucho las palabras despreocupadas del dueño de la casa, y en un momento tan veloz como si hubiera soñado todo los labios que alguna vez estuvieron junto a los suyos habían desaparecido-. ¿Qué estas haciendo, Genos?
-Ah... mmm... nada. -Dijo volteándose para recibir a su maestro con una leve sonrisa-. Solo me di cuenta de que había dejado la ventana abierta.
-Oh, no hay problema. Además, los monstruos ni si quiera usan la puerta o la ventana. -Dijo poniendo una sonrisa sardónica al recordar la variedad de veces que su casa había sido destruida por monstruos-. ¿Entonces, ha estado interesante tu día?
Genos llevo su mano a sus labios como si aun sintiera las ondas que había causado el aclamado rival de su sensei.
-Un poco... -murmuro. Tal vez, había más en común que su opinión sobre la fuerza de su maestro que compartiera con Sonic. Y Genos no podía entender esas ganas que repentinamente le azoto de que su próximo encuentro fuera pronto.

No hay comentarios:
Publicar un comentario