Shu sabía que algo iba a salir mal el día ese día, no era que no estuviera acostumbrado a la presencia de Kagehira después de todo el chico de segundo año solía estar a su alrededor desde que lo había reclutado para "Valkirye" incluso después de que Nito los abandonara después de la primera derrota que obtuvieron Kagehira había seguido junto a él, insistiendole con que hicieran participaciones en los diferentes eventos que realizaba la escuela para los diferentes grupos de Idols (Undead, trick star, Knight, etc). A veces solía ser un tanto irritante con el tema tanto que estaba a punto de decirle palabras hirientes, pero entonces luego salía con aquellas palabras "No importa cuanto se tome de tiempo, mi lugar es contigo Oshi-san. No pienso abandonarte nunca, soy de Valkirye así que esperare" poniendo aquella sonrisa en su hermoso rostro. Pero este día el azabache parecía estar con aquella melancolía que lo atacaba cada cierto tiempo.
—¿Entonces, qué es lo que esta molestándote, Kagehira? —preguntó el de cabellos rosados mientras unía las hebras con la prenda que tenía en su mano, un nuevo traje para "Mademoiselle"—. Estás consiguiendo que mi amada Mademoiselle se sienta nerviosa, así que si no estás hablando podrías al menor hacer algo que no sea tan molesto como mirarme de esa manera. —Sugirió.
—Es solo... —Shuu le miro cuando le vio vacilar. Soltó un suspiro dejando la prenda de su muñeca a un lado y poniendo esta vez atención al chico de ojos bicolores, realmente no entendía porque se estaba comportando aun más extraño de lo que era. Sabía que su propio semblante reflejaba molestia por la pausa que estaba haciendo.
—Sé que te dije antes que guardes silenció dado que estropeas esa linda apariencia pareciendo idiota, pero no te lo tomes tan literal. —Explicó esperando a que este continuara.
—¿La razón por la que no quieres seguir con "Valkirye" es porque Nazuma-chi ya no es parte de nosotros? ¿Es por eso qué siempre me estas evitando cuando le digo que hagamos algo como grupo? —Shu le miro con sorpresa ¿De dónde había sacado aquello? era primera vez que este chico con acento extraño le sorprendía.
—Eres idiota ¿O solo es por los dulces que comes todo el tiempo?
—¡No me trates como idiota Oshi-san! Solo... Cuando me invitaste a participar junto a ustedes realmente parecías querer hacer tanto, pero cuando Nazuma-chi se retiro, tu solo te negaste a seguir... incluso si insisto, yo... —los ojos violáceos vieron como los puños de su compañero se presionaban por la frustración—. Realmente me gusta estar contigo, Oshi-san, pero parece que jamás voy a poder hacerte sentir tan conforme como lo hacía Nazuma-chi...
El de cabellos rosas simplemente pudo dar un resoplido cansino, habían mantenido una que otra vez aquella charla, pero jamás había salido Nito en ella hasta ahora.
—¿Por qué crees que me afectaría tanto Nito? Realmente eres idiota pensando que alguien tan poco elegante como para elegir un grupo de niños podría afectarme. —bufó, incluso aunque siguiera pensando en Nito como una persona hermosa y elegante no era necesario hacerlo saber, desde que los había abandonado no había podido resolver completamente sus sentimientos para con el ex integrante.
Los ojos bicolores de Kagehira se abrieron ligeramente
—Tu sabes la razón... —murmuró mostrando la tristeza que mantenía en su interior. Aun no caía en lo que trataba de decirle el azabache—. Tu tenías... una relación con él... —explicó con las mejillas ligeramente sonrojadas por lo que acababa de decir.
—¿Entonces debo tomar tus preguntas por una muestra de celos? —preguntó con cierto tono irónico.
—¿Qué? No, solo... solo no sé que hacer para poder alcanzar a Nazuma-chii y que puedas... —Shu no podía creer que Kagehira se sintiera de esa manera a él. Lo había considerado simplemente como una admiración y dado el carácter que tenía Kagehira tan honesto e inocente jamás pensó tal cosa.
—Esta bien, comprendo Kagehira. —Esta vez se levanto de su asiento para quedar frente a su compañero. Kagehira levanto sus ojos para ver a Itsuki quien le miraba con fijeza, como queriendo ver bien la situación. Era algo que el de cabellos rosados solía hacer, era inteligente y talentoso en cuanto se trataba a hacer prendas. Nunca actuaba sin estar seguro de las cosas—. Tu quieres tener la misma relación que tenía con Nito ¿verdad?
—Oshi-san, yo realmente fui feliz cuando me invitaste a pertenecer a Valkirye. El año pasado, cuando recién entre a esta escuela no tenía muchos amigos. Además siempre suelen darme esa mirada extraña por mis ojos, los cuales me hacen sentir incomodo. —Una ligera sonrisa que expresaba tristeza apareció en los labios del azabache quien evito mirar a shu—. Pero tú te acercaste diciendo que mi apariencia era perfecta para tu grupo, y que querías que me uniera. No me viste como siempre lo hacen. Incluso aunque te quejas de que soy irritante, siempre haces cosas por mí... yo realmente estoy muy feliz de conocerte, Oshi-san. —Rió ligeramente.
Itsuki por primera vez en toda su vida sintió que su corazón latió con cierto frenesís, aquel sentimiento solo le daba cuando encontraba una muñeca antigua en alguna subasta pero aquí Kagehira estaba haciendo que su corazón quisiera salirse de su cuerpo.
—Yo nunca he tenido una relación con Nito. —Habló esta vez—. Siempre hemos tenido una relación de compañeros, cuando nos unimos eramos compañeros de clase. Teníamos gustos demasiado diferentes, al final, termino agotándose. —se encogió de hombros. Su mano se dirigió hasta el mentón ajeno, elevándolo un poco, con delicadeza—. Pero cuando te vi a ti, Kagehira. —busco sus palabras adecuadas—. Simplemente pude pensar en lo hermoso que eras, una muñeca que tiene vida. Alguien a quien puedo tener y sé que no va a alejarse. Eres un tanto idiota, y a veces estropeas la imagen que he creado de ti cuando abres la boca, pero realmente para ser honesto contigo, me fascinas. —esta vez una sonrisa seductora había sido formada en los labios del joven de cabellos rosas, sus rostro se acerco lo suficiente a los de su compañero para así rosar sus labios juntos—. Realmente quieres ser como Nito... —murmuró por lo bajo.
—Oshi-san... ¿Qué estás haciendo? —preguntó con voz baja mientras sus mejillas se sonrojaban hasta más no poder.
—Estoy dando a entender que eres más para mí que Nito, idiota. —Susurró antes de que sus labios se fundieran con los ajenos. Como supuso, Kagehira no dudo en corresponder, él realmente estaba deseando esto desde hace mucho tiempo.
Los brazos del azabache apresaron el cuello de Itsuki como si creyera que aquello solo era un sueño, después de todo, llevaba mucho tiempo tratando de llamar la atención de su amigo. La respiración hizo falta apenas unos segundos después. Shu se alejó para mirarlo esta vez por unos segundos antes de volver a su asiento.
—Espero que entiendas lo que quiero decirte, no pienso explicarlo nuevamente. —habló tomando el traje que estaba confeccionando.
—¿Qué? Pero Oshi-san, no me dejaste nada claro. —Dijo con cierta alarma, él realmente quería repetir esa explicación.
—Idiota, no me refiero a que no repetiré lo que acabo de hacer. Simplemente, no pienso volver a decirte que eres mucho más importante para mi que Nito. Es un dolor de cabeza hacerlo. —comentó sin mirar al contrario, bien sabía que su sonrisa había vuelto.
—¿Oh, entonces si podemos repetir de nuevo el beso? —preguntó kagehira entusiasmado.
—Ya lo veré
—¿Eh? no me hagas esto Oshi-san, realmente quiero...
—Silenció, me duele la cabeza por tu ruidosa voz.
—¿Te sientes mal oshi-san? —El de cabellos azabaches rebusco en sus bolsillos sacando pronto una paleta en forma redonda y tendiéndosela frente a las narices al de cabellos rosados—. Ten, esto te hará sentir mejor.
—¿Cuántas veces debo decirte que las golosinas no son un remedio? —Dijo con una tic—. Además son tan poco elegantes, nunca comeré uno de esas cosas, si quiere animarme ve por un croassant o algo que si sea comestible. —se atrevió a bromear, pero el ruido de la silla en la que estaba Kagehira chillo antes de sentir sus pasos dirigiéndose hacia la puerta—. Oe, Kagehira donde...
—Solo espérame Oshi-san, ya lo traeré, haré que te mejores. —sin más desapareció del lugar. Shuu no pudo evitar sonreír de lado ante aquella situación, ¿realmente pensaba que se sentía mal? este chico era realmente inocente.
—aun así, me gusta lo suficiente como para aguantar su animosa forma de ser. —bufó mirando a su muñeca—. Mademoiselle realmente debo estar loco ¿no?
—No importa lo que elijas, Itsuki, siempre te apoyaré. Incluso si es un chico idiota. —Imitó la voz de la muñeca.
—Lo sé, lo sé... simplemente tengo que recurrir a un poco más de paciencia. —rió antes de seguir con las costuras para su amada muñeca favorita. A esas horas, definitivamente Kagehira no encontraría Croassant en la escuela.

No hay comentarios:
Publicar un comentario